El Moro de Cumpas

No hace falta encerrar la brújula en una botella y tirarla al mar para saber que el viento no sabe de puntos cardinales. Tampoco es necesario vagar 40 días y 40 noches en el desierto para ver un espejismo. No, el espejismo –como el aire– te golpea la cara un día cualquiera para beneplácito del insomnio. Es tan real como el corazón de un caballo que late en el hipódromo. ¿Y si el espejismo es tan hermoso, cómo no querer verlo a los ojos?

~ por maestrolimbo en enero 27, 2010.

5 comentarios to “El Moro de Cumpas”

  1. Los espejismos son ese mundo perfecto que sólo en un estado semionírico podemos vislumbrar.

    Los mundos perfectos no existen.

  2. Y eso es lo mejor, que sea impredecible, que llegue súbitamente. Lo planeado no sabe tan bien como lo inesperado.

  3. La granizada repentina, el tsumani fantasma, cómo no. Lo inesperado.

  4. Deveria almacenar el espejismo en una botella por 40 dias y 40 noches para evitar que el viento lo borre de mi recuerdo…

  5. Tsss, sí, cuaal alquimista, ¿en qué se convertiría?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: