Top 3 carnes

•Diciembre 8, 2009 • 5 comentarios

No sé si soy insaciable o ansioso o un ansioso insaciable o un caníbal de closet, pero sé que desde niño disfruto de un animal abierto en canal mostrando los colores más vivos del Pantone mortuorio. Anoche, previo a presenciar un combate entre un oso pardo y un tigre en una playa antártica, un tipo me ofrecía carne de facóquero, el más feroz de los jabalíes. La consistencia era similar a la maciza del puerco pero menos grasosa. ¡Una delicia! He tenido la oportunidad de probar distintos tipos de carne: venado, cuyo, avestruz, amor platónico… pero creo que estas 3 son mis favoritas hasta el momento:
1 Pechuga de pato (magret)
2 Cuadril de res 3/4 (la mera nalga)
3 Jamón ibérico de bellota

Nota: la carne de MissFotogenia 2009 está por arriba de la no. 1.

Yo sobreviví a la vagina dentada

•Diciembre 7, 2009 • 8 comentarios

Los noticiarios anunciaban la cercanía de un tsunami que simplemente arrasaría con toda vida humana. Postrados ante un acantilado, esperábamos la llegada de las aguas que ya hacían escuchar su rumor apocalíptico. En otro sueño: un cuarto, compañeros de la universidad y una ex compañera laboral desnuda sobre la cama; entre sus piernas lo que cualquiera esperaría: una vagina… Pero no una vagina cualquiera, una que dejaba ver, incrustados en sus labios, pequeños colmillos de tiburón que la hacían peligrosa; me acercaba a ver esas fauces vaginales monstruosas y sobrevivía….
Más adelante, un parque de diversiones en el que una de las actividades consistía en hacer tu retrato utilizando recortes, pinturas y otras curiosidades de la manualidad. Luego de mostrarle el dedo a un tío por meter a su hermano sin hacer fila, recorría el parque que también funcionaba como zoológico. Entre las ramas de un árbol sobre una colina pequeña veía una cría de jirafa; me acercaba para verla mejor pero su gigantesca madre hacía su aparación y me intimidaba, al tiempo que me alejaba despacio hasta toparme, escondido en un canal de tierra seco, a un jaguar. De inmediato iniciábamos una plática; le decía que era uno de los felinos más cabrones existentes y acordábamos ir a cazar alguna gacela para la cena. Acto seguido intentábamos treparnos en unos asientos voladores individuales que se elevaban alrededor de un metro sobre el suelo; el jaguar y una pareja joven lo hacían con soltura mientras que intentaba elevarme con resultados muy pobres… Pero finalmente lo conseguía, lograba volar, aunque fuera por medio de un aparato.
No sé qué más pasó en lo sueños de la última madrugada, pero el jaguar era un tipazo.

Jaurías de ayer y de hoy

•Diciembre 4, 2009 • 4 comentarios

El otoño de 1991 fue el de mi primer duelo amoroso, uno que intenté curar durante tres años por las vías del alcohol, la poesía y la música, esa jauría tan fiel de perras celosas. Algunos padrinos del duelo fueron el Wish de The Cure, The Pixies, Soda Stereo, Cocteau Twins, Nine Inch Nails, José Alfredo… y una libreta que conservo como constancia de una madriza del alma que nunca acabas de dimensionar . Al año siguiente, en 1992, un programa de videos que pasaban por Canal 22 me deleitó con imáganes de Dinosaur Jr, The Darling Buds, Belly, The Sundays, Inspiral Carpets… pero este video, de un grupo boscoso llamado Riverside, era acechado más que cualquier otro. Con un pop dulce, dreamy y de una desesperación gozosa, era de mis favoritos, sin hablar de la chica de los ojos canela, ¡una belleza amor/platónico/instantáneo que rivalizaba con Mädchen Amick en Sleepwalkers!
Al poco tiempo me hice del disco para echarle más condimento a esa tragedia de adolescente. La jauría me estuvo olisqueando el culo por un buen rato, aunque perra poesía sigue contagiada de rabia.

Se solicitan tablajeros

•Diciembre 2, 2009 • 4 comentarios

La conciencia del tiempo es el crimen perfecto. “Oh dear, oh dear! I shall be too late!” exclama el conejo blanco en Alice’s Adventures in Wonderland. El maese Baudelaire propone embriagarse de vino, de poesía o de virtud para no ser esclavos martirizados por el tiempo, nuestro padrote de solapas sucias y cigarro eterno. Propongo lo segundo + su bebida de elección y su sillón favorito… digamos… un bosque.
Carne y carniceros del tiempo, let’s play!

Soundtrack: ‘The Fountain’, Echo and the Bunnymen

Autobus a Oaxaca

•Diciembre 1, 2009 • 6 comentarios

A las 2:15 de la madruga del martes 1 de diciembre, tres individuos que aun no han sido identificados, ingresaron al Zoológico de Chapultepec. Abrieron las puertas de cada una de las jaulas y del aviario, así como de las vitrinas del serpentario. Para las 6:15 de la mañana, un oso polar chapoteba en la Fuente de las Cibeles ante la mirada indiferente de una anciana que barría la calle. Poco antes, dos elefantes africanos intentaban derribar la Torre del Caballito, mientras un león rasgaba una de las cortinas del Mercado de San Juan. En el cruce de Insurgentes y Eje 5, tres hienas moteadas se atragantaban con una gacela de Thompson, sin que esto impidiera el vuelo de un águila calva sobre el Metrobus. Para las 8 de la mañana a pocos sorprendió que una jirafa intentara –torpemente– tomar el Metro de la estación Balderas a San Lázaro.

Del Manifiesto del metaonirismo®

•Noviembre 27, 2009 • 9 comentarios

1 Perseguirás su sombra de día y de noche
2 Te desollarás sin anestsia para tejerle un abrigo contra el frío
3 Robarás, pulirás y le entregarás las joyas de la Corona.
4 Cantarás al pie de su ventana acompañado de la Filármonica de Praga y dos marionetas bailando cha cha cha
5 Le leerás la Biblia al amanecer, alternando párrafos de la Naturalis Historia de Plinio El Viejo.
6 Tomarás su mano para decirle te amo y plantar un árbol en tu barco de papel…

Imagen: el príncipe sapo dice: “¡Átenme que me la como!”

Del anecdotario paterno

•Noviembre 26, 2009 • 7 comentarios

La anécdota. A veces fluye sabrosa como esos mezcales con elocuente sabor a gusano. En otras se entrecorta cuando la memoria debe vencer al fantasma de las pedas pasadas. Las hay para burlarse de sí mismo, del amigo, para dar el avión con un “qué cabrón” o dar constancia de su verdadera cualidad anecdótica con un “¡no mames!”. El domingo pasado mi padre (quien habla menos que yo, si eso es posible) tuvo el tino de recordar una anéctdota, literalmente sabrosa y bizarra, mientras almorzábamos barbacoa ern Texas.
Resulta que hace unas décadas, en uno de tantos torneos de frontón con pala que se organizaban en Texcoco, se decidió dar un banquete especial luego de terminada la competencia. Sentados a la mesa, cada uno de los participantes recibió sobre su plato –cual Salomé hechida de venganza– la cabeza de un cordero. Una cabeza entera para hincarle tenedor y cuchillo al gusto ante la mirada atónita… del borrego.

La gran manzana

•Noviembre 24, 2009 • 15 comentarios

La manzana existe desde siempre, ese regusto a protozooario y lava de mil millones de años es indestructible. La manzana es armonía, puente, brújula sin manecillas.
Los gusanos existen desde siempre, con ese apetito voraz para acabarse el Paraíso en dos patadas. La manzana es música desde siempre, su cáscara guarda batallas, orgías interminables, rugidos de T-Rex bajo la nube tóxica. Manzanas. Manzanas en las riberas del Río Negro, manzanas sidra de las sonrisas lésbicas, manzanas puré de pesadillas nutritivas.
5 miligramos de magnesio
107 de potasio…
Polímeros ácidos de la señora Malus domestica se pudren en la boca con un dejo a Edén desde siempre.

Fuente: “Las manzanas existen desde siempre” –MissFotogenia 2009

París 2018

•Noviembre 19, 2009 • 6 comentarios

Mi novia del fin del mundo es el azar en sus pantalones a rayas de tigre en ayuno. Tiene los ojos del que no sabe aclimatarse a la luz del día. Ella no sabe de espejismos ni de dioses, atraviesa cada noche un campo minado en el que nunca despierta. Mi novia del fin del mundo tiene los sueños en blanco y yo la busco entre las ruinas para abolir el azar.

Imagen: París 2018, población: dos habitantes.

El Paraíso es una juguetería

•Noviembre 13, 2009 • 16 comentarios

The-Incredible-Hulk

Este es el lugar, 250 metros cuadrados de estantes con todos los juguetes que has tenido a lo largo de tu vida. Todos en su empaque original listos para ser abiertos como la primera vez. Ahí está la caja del Halcón Milenario: La Guerra de las Galaxias: El Retorno del Jedi, con tus personajes favoritos en la tapa. Revives la tragedia: ‘Las figuras de acción se venden por separado”. Recorres los pasillos, hay juguetes que ya no recordabas. Aspiras… mmm… plástico, el encantador olor a plástico nuevo. Exhalas… Ahí está, inmaculado, ese Trans Am negro de Matchbox® que quedó descarapelado luego de innumerables ‘carreteritas’. Sigues caminando. Miras de un lado a otro, no dejas de aspirar y exhalar. Ahí están la estación espacial de Playmobil®, un castillo para armar de Tente®, el safari de Fisher Price® con tigre y gorila incluidos. Crees que ya no puedes sorprenderte más, hasta que reconoces esa lonchera metálica irrompible de The Incredible Hulk® con termo para el agua de limón… Sí, estás en el paraíso. Ya sabes a qué huele.

Soundtrack: ‘Tarot Sport’, de Fuck Buttons